Frondizi sostuvo en su la causa central de nuestro subdesarrollo radicaba en haber mantenido una estructura económica agro-importadora, sin advertir que esta se ha había agotado. Era necesario lanzar un enérgico programa de desarrollo que permitiera alcanzar el autoabastecimiento petrolero, construir usinas térmicas e hidroeléctricas y montar una infraestructura siderúrgica que proveyese acero a la industria pesada. Casi cincuenta años después el Secretario del Tesoro Norteamericano, Paul O'Neill, nos ha imputado carecer de una sola industria de punta, pues continuamos exportando primordial- mente carnes y cereales en un mundo que privilegia el conocimiento y se centra en la producción tecnológica. Ante ello cabe preguntar: ¿No estamos hoy ante el mismo dilema que enfrentó Frondizi? ¿No necesitamos cortar de raíz el nudo de nuestro subdesarrollo ¿Qué haría Frondizi hoy?
Esta combinación no existe.
Términos y condiciones