Insi dios o. El oxímoron de Dios: Es muy posible, también, que el hilo de un Dios católico recorra insidiosamente el camino abierto por Jacques Lacan y la entretela de su enseñanza. No creo, por supuesto, que se trate de un hilo de amor o de ternura-como en el diario de Otilia, la heroína de Goethe- que daría coherencia al conjunto. Creo más bien que se trata de una querella, de un deslinde interminable con la doctrina cristiana, tal vez, de un perpetuo ir y venir entre su fabricación teórica y los dogmas canónicos de esa religión, de la misma manera en que Freud, citando a Fausto, habla de una sobredeterminación de los sueños en la que las madejas de pensamientos, los múltiples hilos, se mueven sobre el telar y se deslizan invisibles. Ello va y viene, ello hace nudo, ello se ata y desata, se enreda o desanuda. Hay una constante reformulación y redefinición de los nombres de Dios: Dios es inconsciente, ¿Dios cree en Dios?, La declaración de su muerte no hace sino alargar la proyección de su sombra... Jean Louis Sous
Esta combinación no existe.
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