El protocolo dejó de ser un instrumento técnico para convertirse en una forma de tratamiento de la experiencia. Del cuerpo, porque se lo quiere legible, medible y evaluable; del lazo, porque las relaciones pasan por dispositivos de compatibilidad, trazabilidad y gestión; del sufrimiento, porque allí donde antes había tiempo, relato y pregunta, se imponen la clasificación y la respuesta rápida. Como señala Jacques-Alain Miller, “en adelante, la cifra –la cifra de cuantificación– es la garantía del ser”: ya no se trata solo de medir más, sino de hacer de la medición una forma de consistencia. Este libro interroga esa mutación. Reúne trabajos sobre algoritmos, cálculo y nuevas formas de gobierno; sobre el mercado del encuentro amoroso y sexual; sobre las mutaciones del padre, las familias y la transmisión; sobre adolescencias, violencia y lazo en red; sobre melancolía, depresión y suicidio; y sobre el cuerpo, su representación y sus capturas contemporáneas. La tesis que orienta este volumen es que la época modifica el modo en que una civilización trata lo imposible. En este desplazamiento, las instituciones tienden a operar cada vez más bajo una lógica de números y procedimientos, y la interpretación cede lugar a la norma. El riesgo es que el sujeto quede reducido a una unidad de valor. Y es allí donde el psicoanálisis introduce una objeción precisa: no todo puede escribirse, clasificarse, compararse ni tratarse como dato. El síntoma, el goce, la invención y el acto nombran ese resto irreductible que ningún protocolo absorbe.
This combination does not exist.
Terms and Conditions